Cerró los ojos

Cerró los ojos al mundo y no vio lo que pasaba. Se encerró en sí misma, llorando, compadeciéndose de sí misma, recordándose sus pérdidas, sus fallos…Se olvidó del mundo a su alrededor, hundiéndose en un gran abismo oscuro.

Se marchitó como una rosa que no encuentra el agua que es su sustento. Murió poco a poco consumiéndose como una vela.

Ella, que una vez lo tuvo todo, fuerza, poder, belleza, una familia…

Photo by Pixabay on Pexels.com

Todo cambió un día, su mundo, sus sueños, se hicieron añicos, se rompieron en mil pedazos imposibles de recomponer. Porque un corazón roto acaba por dejar de funcionar.

Cayó víctima de una enfermedad corrosiva y sin tregua. Una enfermedad que la hizo caer en la soledad. Una depresión dura, ciega.

Murió sola, en una hermosa habitación que no llegó a apreciar nunca. Su mano de marfil cayó del lecho dejando caer un colgante lapislázuli. Se rompió al tocar el suelo.

Todo se perdió, ella, su historia y desapareció en las brumas del tiempo.