La llamada del mar – Poema

Desde los acantilados

Se oye el feroz rugido

De las olas al romper

Contra las puntiagudas rocas.

El viento trae consigo

Su susurro enojado

Y la fragancia salada

Del agua salvaje.

La brisa despeina

El pelo de un joven

Que, como cada tarde

Acude al saliente

A contemplar la vastedad

Del inmenso mar.

Su pelo se confunde

Con la fina arena

A orillas del mar

Y se pierde entre sus rizos

Como caracolas.

Sus ojos son azules

Como el cielo

Sobre el mar.

Su sueño es el mar

El mar es suyo

Ambos esconden un secreto

Lleno de magia y deseos

Que una estrella de mar

Una vez liberó