Cayendo

Había caído desde muy alto y ahora se dejaba llevar por la corriente. Dormido y con los ojos cerrados, apenas era consciente del agua que le transportaba. Unos ojos le vieron y corrieron en su auxilio. Las manos le sacaron del agua y cuando abrió los ojos, vio la cara de un ángel de rizos pelirrojos. Sonrió.