Calidoscopio

La vida en el calidoscopio estaba llena de luz y colores. Unos eran rojos otros azules y también había amarillos. Y si se daba el caso de que quisieran explorar el mundo del calidoscopio, bajaban o subían por la larga escalera de caracol hasta encontrar un nuevo lugar en el que asentarse y desde el que ver la luz de la vida.